¿Por qué es necesario comer fibra?

19 June 2015

Entre sus múltiples beneficios a corto y largo plazo se encuentra la reducción de problemas de estreñimiento, enfermedades cardiovasculares, cáncer de colon e incluso ayuda a combatir el colesterol malo.

Una de las particularidades de este alimento es que en realidad no es un nutriente, y por eso, el cuerpo no lo puede digerir, ayudando así al tránsito intestinal. Entre sus múltiples beneficios a corto y largo plazo se encuentra la reducción de problemas de estreñimiento, enfermedades cardiovasculares, cáncer de colon e incluso ayuda a combatir el colesterol malo.


Si quieres perder peso la fibra será tu mejor aliada, ya que ayuda a evitar las subidas bruscas de los niveles de azúcar en sangre, lo que también beneficia a las personas con diabetes.

Existen dos tipos de fibra, la soluble y la insoluble: La insoluble se encuentra en los cereales o el pan integral. Según Noemí Soriano, especialista en medicina estética y nutrición del centro Zen Salud y Belleza, es la que más ayuda a la función intestinal, previniendo la aparición de estreñimiento.

Además, recuerda que sus efectos son más notables con un consumo de agua superior a 1,5 litros diarios. La fibra soluble está en la mayoría de frutas, verduras y legumbres. Para Soriano su consumo es esencial, ya que ralentiza la digestión y por tanto la absorción de hidratos de carbono.

¿Cuánta fibra debo tomar al día? Jéssica Hierro, dietista nutricionista de la clínica Alimmenta, recomienda ingerir una cantidad de entre 25 y 30 gramos, algo que se consigue fácilmente si se toman las 5 raciones recomendadas de fruta y verdura.

¿Qué alimentos te aportarán más fibra? Si quieres llegar a la ingesta recomendada, las expertas en nutrición recomiendan algunos de los alimentos más comunes de la dieta mediterránea, entre los que se encuentran las verduras, frutas, legumbres, frutos secos, semillas, y cereales entre otros.

Si sigues necesitando un aporte extra de fibra la mejor opción son las semillas de lino, la chía y el salvado de avena o de trigo.

Así es que ya sabes, la próxima vez que te comas tu bocadillo con pan integral a media mañana, no lo hagas solo por aquello de “regular tus visitas al Sr. Roca”. ¡La fibra es mucho más que eso!


Fuente: http://www.womenshealth.es/